Archivos Mensuales: abril 2016

Un pequeño homenaje a la Poesía, con mayúscula.

Veo la calle mendiga de pasos
(“5 metros de poemas” , Oquendo de Amat )
    Si bien alguna vez escribí una reflexión similar, hay ideas que me siguen dando vueltas. En este mes de abril que hay mucho para celebrar en el ambiente literario me detengo a pensar de nuevo en este  verso que encabeza el post. Lo tengo grabado en la memoria, no solo por lo impactante que me resulta libro sino porque simplemente me gusta y nada más.
    La calle mendiga de pasos, es decir, una calle vacía. Simple, pero dicho con tal creatividad que a mí me deja extasiada. Qué privilegio el de los poetas de utilizar una materia prima tan simple como las palabras y convertirlas en unos poemas maravillosos. Un regalo de los dioses, un don.
De hecho no todo el mundo puede entender al cien por ciento toda la poesía, al igual que no a todo el mundo les gusta tal o cual novela. Hay poemas que tocan más que otros, hay poemas que a los quince años te parecían lo máximo y que ahora no te gustan más.  Y sin embargo, también habrán personas que no tienen lo que algunos llaman “sensibilidad poética” y le cierran la puerta a la poesía sin lugar a reclamo. Pero así es el arte, subjetivo a más no poder.

    Quisiera hacer contigo lo que la primavera hace con las flores (Pablo Neruda)

Tuve muchos compañeros en facultad que odiaban a Neruda, otros decían que Neruda era malo porque no hacía figuras elaboradoras, que era un poeta barato. Y yo  me hacía la misma pregunta, ¿te gusta o no te gusta? ¿Te logra convencer con la palabra, sientes con ese poema..? ¿qué más necesitas?

El lenguaje  no  agota las posibilidades de combinación  y mientras ocurra eso habrá gente dedicada a jugar con ellas, de experimentar con las palabras. De hecho, Bécquer diría que mientras haya una mujer hermosa habrá poesía. Mientras haya sentimiento, bastaría.

Poeta, por qué cantáis a la rosa… hacedla florecer… (Vicente Huidobro)

Como bien dice Huidobro, el poeta es capaz de hacer florecer a través de su canto cualquier objeto, cualquier sentimiento. El poeta es capaz de despertar sentimientos íntimos, de hacernos quebrar, de lograr que nos sintamos identificados por un segundo con sus palabras. Es capaz de decir mucho con poco, es capaz de expresar su odio, su pasión, su ira, su frustración, su amor, su mentira, su sinceridad, y lo hace de distinta manera que un narrador puesto que su alquimia es diferente.

Arrojado a quietud, divisaré esa playa última de tu ser (Jorge Luis Borges)

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